lunes 22 de junio de 2009

Ni palabras ni excusas

Derrepente me encontraba frente a ti sin palabras
Ni palabras ni excusas sólo estaba ahí callado
Callado simulando entender que estaba ocurriendo
Perdido en la locura que es liderada por tus ojos

Perdido en algún lugar conocido y desconocido
Pues me era familiar y a la vez extraño
Confundido en la inmensidad de sentimientos
Firme convencido de que todo podía ser un sueño

Pero estaba ahí rogando que los minutos se conviertan en horas
Ahí esperando que el sueño no acabe y que nunca llegue la mañana
O simplemente esperando que la vida nos retratara como parte de un paisaje

Para no tener nunca que dejar de mirarte
Para soñar que algún día podré amarte y jamás olvidarte

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